...Hoy los nervios no cabían dentro de mi, había llegado el gran día y no sabía lo que me iba a esperar ahí dentro, lo único que sabía es que fuera lo que fuera que hubiera ahí dentro iba a pasar conmigo un largo e importante curso en mi vida....
No sabría explicar con palabra que sentía cuando atravesaba aquellas puertas. Gente desconocida mirándome, clases empezadas, llegaba tarde. Miré las listas, 1ºA, si, ese iba a ser mi destino, Bachillerato de Ciencias de la Salud. Tras un pequeño rato encontré mi aula, en la que por desgracia mi tutor ya había entrado y todos mis futuros compañeros estaban sentados. Me abrieron la puerta e inmediatamiente, sentí como mas de 20 miradas se posaron en mi, yo era el centro de atención, la chica nueva, la novata. Inmediatamente me senté en la primera mesa libre que vi sin pararme a mirar en si había mas sitios vacios. Me sentaba sola, en primera fila mientras sacaba boli y cuaderno para apuntar el horario de clases. No me atrevia a mirar a nadie, solo de reojo a una chica sentada en una mesa, a mi lado, sola, parecía ser nueva. Nos dictaron el horario, nos dijeron algunos profesores y eso fue todo. La gente se levantó, empezó a salir y yo me colé entre la multitud.
Al salir fuera, me di cuenta de que la otra chica solitario permanecía fuera, sola. Ahí entendí que era mi oportunidad. Me presenté, Hola me llamo María, soy nueva no conozco a nadie. Ella tambien era nueva y tampoco conocía a nadie. Era una chica extranjera, de Ecuador, era simpatica, rapidamente pensé que ibamos a llevarnos bien.